Los gatos siempre han tenido fama de ser independientes, poco sociables pero esos si curiosos y misteriosos. A través de la historia han sido amados como los dioses y odiados como las brujas, pero aun así han sabido llegar a nuestras casas y a nuestros corazones. Lo curioso es que a pesar que lleva en nuestro entorno desde el año 4500 años a.c es poco lo que se sabe de los felinos, y creo que llego el momento de informarnos mucho más sobre su conducta, dejar atrás tantos mitos que no aportan a su bienestar, además que en la mayoría de los casos de problemas de comportamiento es básicamente falta de conocimiento de las necesidades que ellos tienen al estar en un lugar como nuestras casas.
En la actualidad el gato se está disputando con el perro el primer lugar, como la mejor compañía del hombre. Se podría decir que ya están muy parejos y que cada vez son más los que se transforman al gatolisismo, y es que es tan fuerte a veces esa relación que establecemos con ellos que nos volvemos devotos, de ahí la importancia que conozcamos más a fondo sus necesidades.
Comencemos con el error más común y en la que casi todos caemos en un principio cuando somos nuevos gatipadres. Los gatos NO son Perros pequeños!, y ustedes dirán que es obvio, pero créanme que pasa que sean tratados de esta manera , un gato no requiere paseos fuera de la casa, no necesita grandes viviendas para disfrutar de una excelente calidad de vida siempre y cuando tenga sus supervivencia cubierta; es uno de los animales de compañía más limpios pues se la pasa gran parte del tiempo acicalándose y hace sus necesidades en el lugar dispuesto para este fin.
Contrario a lo que muchos piensan, son animales extremadamente cariñosos. Que consiguen «engatusar» a sus dueños con su especial comportamiento tal como lo hicieron conmigo, por otro lado y con nuestras vidas tan llenas de actividades el gato acepta tiempos de soledad en el buen sentido de la palabra, permitiendo que desarrollemos estas actividades mientras descansa.
Estoy segura que si llegamos a entenderlos, a aprender a leer su lenguaje y sus necesidades, y Si ponemos un poco de nuestra parte y nos educamos más sobre sus características, es posible que en un futuro no muy lejano sea la primera opción como nuestro compañero en casa.
Karen Alvarez Velez
Diplomada en etologia avanzada
En caninos y felinos
Terapeuta BFRP y BFRAP
